TCL C735 y C835: review de los televisores QLED Mini LED de TCL

2023-02-15 17:13:46 By : Ms. Anita xin

Hasta ahora asociábamos la marca TCL con televisores baratos, y todo lo que la palabra ‘baratos’ implica. Pero el fabricante chino lleva tiempo en una carrera de fondo contra los líderes del sector, como Samsung, para la que TCL fabricaba paneles LCD hasta que el gigante coreano decidió venderle sus patentes. Ahora TCL es el mayor fabricante de televisores LCD del mundo, y vende QLED de gama media como churros mientras impulsa el mercado Mini LED de gama alta como alternativa a los OLED de Samsung, LG, Sony o Philips. TCL afirma haber vendido más de 25 millones de televisores en los últimos cuatro años, y lo ha hecho sin incursionar en las tecnologías más modernas y premium, como los nuevos paneles QD-OLED.

He probado uno de los últimos QLED y uno de los últimos Mini LED de TCL, pero antes de meterme en materia, vale la pena hacer un breve repaso. ¿Qué significan todas esas siglas? ¿Cómo afectan a la calidad de imagen o al precio de los televisores?

Es más fácil explicarlo al revés. Los píxeles de los paneles OLED emiten luz directamente, por lo que las pantallas OLED son delgadas, flexibles, brillantes, eficientes y capaces de emitir negro verdadero (basta con apagar los píxeles). Los paneles LCD necesitan una capa de retroiluminación, pero son más baratos, por lo que, si bien han perdido la batalla en pantallas pequeñas como la de los smartwatches y los smartphones, siguen a la cabeza en tablets, monitores y televisores.

Sabiendo esto, uno pensaría que tarde o temprano todas las pantallas serán OLED, pero la tecnología LCD ha ido mejorando para cambiar el curso de las cosas. Los televisores QLED, a pesar de su confuso nombre, siguen siendo paneles LCD retroiluminados por diodos LED, pero añaden una capa de “punto cuántico”, cristales o semiconductores hechos a nanoescala cuyo tamaño define el color de la luz que emiten. Esto permite un espectro de color más amplio y un brillo más alto que en los televisores LCD-LED tradicionales.

TCL, Samsung y Hisense formaron la QLED Alliance en 2017 con el objetivo de mejorar la tecnología QLED para superar a los televisores OLED rivales, como los de LG. Sin embargo, Hisense comenzó a vender televisores OLED solo un año después, y Samsung presentó su primera pantalla QD-OLED (mezcla de OLED y punto cuántico) en 2022, por lo que TCL se quedó con el liderazgo en el desarrollo de los QLED.

Hasta aquí, pocas complicaciones, pero existe una tecnología de retroiluminación de paneles LCD superior al LED directo que ha venido cobrando protagonismo desde que TCL introdujo en 2020 el televisor de gama alta TCL X10: la retroiluminación Mini LED. Su nombre da muchas pistas. Miles de diodos LED de tamaño milimétrico (en realidad de unas 100 a 200 micras) iluminan el panel LCD por zonas para conseguir negros más profundos y mejor contraste. Los paneles Mini LED siguen sin tener un control de la luz tan preciso como los OLED, que lo tienen a nivel de píxel, pero son más baratos y brillantes, por lo que se han convertido en una alternativa muy atractiva.

En definitiva, TCL sigue sin hacer televisores OLED, pero ha logrado en cuestión de meses dominar la fabricación de QLED de gama media y Mini LED de gama alta , plantando cara a los líderes del sector. Y eso que su fábrica de paneles está en Wuhan, por lo que tuvo que enfrentar las peores restricciones de la pandemia. Ahora bien, ¿están a la altura los últimos televisores de TCL en calidad de imagen o seguirán cargando el sambenito de ser ‘televisores baratos’?

Los dos modelos que he probado son el TCL C735 QLED de 55 pulgadas (55C735) y el TCL C835 Mini LED de 55 pulgadas (55C835). Hay otros modelos similares, pero el resumen es que la serie C73 es de gama media y se puede encontrar en este tamaño por unos 500 euros, mientras que la serie C83 es de gama alta y se puede encontrar por unos 900 euros. Estos modelos se ensamblan en Polonia para el mercado europeo.

Lo primero que llama la atención de las últimas generaciones de televisores de TCL es que son equipos muy completos. El C735 y el C835 tienen en común el sistema Android TV con Chromecast y AirPlay de serie. Ambos incluyen cuatro HDMI 2.1 y tasas de refresco de hasta 144 Hz con soporte de ALLM y VRR para juegos de consola de última generación. ALLM (auto low latency mode) permite que la consola o PC conectados cambien automáticamente el televisor al modo de juego, que tiene una latencia de entrada de menos de 6 ms. VRR (variable refresh rate) adapta la frecuencia de actualización de la pantalla a la tasa de fotogramas por segundo del juego que se esté ejecutando y evita efectos como el ‘desgarro’ de la imagen.

Ambos televisores tienen tecnología QLED; el modelo de gama alta tiene además retroiluminación Mini LED. Y ambos tienen soporte completo de contenidos HDR (alto rango dinámico) en 4K UHD (ultra alta definición). Admiten HDR10, HDR HLG, HDR10+, Dolby Vision HDR y Dolby Vision IQ. Este último se activa por ejemplo cuando estás viendo una serie de Netflix para adaptar la imagen a las condiciones de iluminación de la habitación en la que se encuentre la tele.

El sonido de estos televisores lo firma la marca japonesa ONKYO. Los dos soportan Dolby Atmos, pero el sistema de altavoces 2.1 del modelo C835 es muy superior, con un subwoofer en la parte posterior del televisor y altavoces notablemente más potentes.

La guinda del pastel es Google TV, posiblemente la mejor interfaz de televisión (incluso por encima de Apple TV si eres usuario de los servicios de Google, y más aún con el soporte de AirPlay para enviar contenido desde el iPhone). Tiene todas las aplicaciones (incluida HBO Max, que no está disponible, por ejemplo, en la versión europea de Fire TV), y viene con el asistente de Google integrado para controlar el televisor por voz. Para no casarse con nadie, también incluye a Alexa y la posibilidad de interactuar con el televisor desde dispositivos Echo.

El TCL 55C735 tiene un soporte central con una base de plástico y dos brazos metálicos. Parece algo anecdótico, pero que tenga un stand central en lugar de pies en los laterales permite colocar la tele en cualquier mueble. No es el pie más discreto, pero el diseño de la tele es definitivamente minimalista, en especial gracias a sus marcos delgados y oscuros.

Otra cosa que llama la atención es que viene con dos mandos, dos controles remotos. Uno más enfocado al apartado Smart TV, con botón de Google Assistant, rueda de navegación y pocos botones adicionales. Y otro con todos los números para cambiar de canal, un mando clásico. Los accesos directos incluyen Netflix, Prime Video y YouTube, los servicios más populares, pero también “TCL Channel”, un servicio de streaming de series y películas de clase b y, por alguna razón, mucho contenido de Bollywood.

Más allá de esto, mi primera impresión es que la industria de los televisores va muy rápido. El C735 reúne, con un precio asequible, un montón de tecnologías que hace no mucho eran de gama alta. Los colores del panel QLED son fantásticos, y en cuanto haces ‘zapping’ entre YouTube y Netflix certificas que todos los formatos HDR están disponibles. También saca nota en el apartado de videojuegos: 144 Hz y baja latencia de entrada. Todo envuelto en un Google TV que no solo selecciona contenido de forma proactiva, sino que se siente muy fluido.

El televisor tiene 24 GB de almacenamiento interno y un manejo natural del color, siempre que evites los modos de imagen más saturados. Como punto negativo, la configuración predeterminado hace que todo se vea como una telenovela. ¡¿Por qué todos los fabricantes hacen lo mismo?! El maldito motion smoothing se llama ‘claridad de movimiento’ en los ajustes de imagen de TCL, y por supuesto se puede desactivar, pero tendrás que deshabilitar también la opción de ‘contenido adaptable’ para dejar de ver el suavizado artificial en todos los formatos. Una pena.

A diferencia de la imagen, el sonido no es para tirar cohetes. Pero con soporte de Dolby Atmos y múltiples salidas de audio, un dispositivo con entrada óptica, Bluetooth o ARC, como una barra de sonido, basta para conseguir la experiencia completa.

Sin llegar a ser gama premium, el TCL 55C835 es un televisor notable. En parte, por las características que he mencionado ya con el C735: Dolby Vision y Dolby Atmos, ALLM, VRR 144 Hz, Google TV… Pero también por lo que mejora respecto a su hermano menor: un sistema de altavoces 2.1 de la firma Onkyo mucho más potente, con los graves disparándose desde la parte posterior del televisor, y una calidad de imagen superior, que ya se va acercando a los OLED.

Gracias a su retroiluminación Mini LED, los C83 ofrecen una imagen mucho más brillante que TCL llama “4K HDR PREMIUM 1000" (pero no estoy seguro de si el ‘1000' hace referencia a las zonas de atenuación o a los 1500 nits de brillo). El C835 tiene un rango de color del 100% y un contraste de más de 7000:1. Destroza a la gama media en los negros, notablemente más profundos, pero también convence por su visibilidad en habitaciones muy luminosas. Los colores son, una vez más, fantásticos, y lo único que arruina una experiencia sin halos en la imagen ni reflejos en la pantalla es el algoritmo de suavizado (que recomiendo desactivar).

En cuanto al diseño, se le puede reprochar el exceso de plástico y la falta de cariño a la parte de atrás. La principal mejora es el soporte central, que tiene una base delgada de metal, es más discreto, y viene con un espacio grande en el interior para organizar los cables. Este modelo también trae dos mandos a distancia, y también es compatible con Alexa aparte del Asistente de Google.

Aunque el resto de fabricantes está apostando claramente por OLED y sus derivados, como los nuevos QD-OLED, TCL acaba de presentar para 2023 el QM8, su mejor LCD Mini LED con pantallas de 65 a 98 pulgadas y más de 2300 zonas de atenuación local independientes. Para TCL, el futuro es Mini LED.